Nueva recopilación de noticias de los últimos días, recogidas en diversos medios de forma ecléctica y no necesariamente representativa:

  • Regularmente nos hacemos eco de noticias relativas a barcos autónomos y sus aplicaciones (el último, este de diseño gallego); este interesante artículo reflexiona sobre la oportunidad de que los avances tecnológicos y la legislación vayan de la mano para desarrollar e implementar estas tecnologías de la mejor manera posible
  • El que podrá ser autónomo, o manejado normalmente, es este SeaBubble que ha presentado Alain Thébault, el diseñador del Hydroptère: podrá llevar a 4 personas, costará 30.000 euros, y se espera que se pueda probar en París el año que viene

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  • Un hydrofoil semejante ya existe y se vende: el Quadrofoil (ya hablé de él en este artículo):
  • ¿Accidentes inevitables? No si se pueden predecir; esto es lo que afirma haber conseguido la start-up Democrata Maritime. La clave está no en una bola de cristal, sino en un algoritmo que usa el concepto “probabilidad estadísticamente relevante”
  • Los accidentes que serán fáciles de predecir serán los de los megaportacontenedores: después de las varadas del CSCL Indian Ocean en el Elba (Alemania) y del APL Vanda en Southampton (Inglaterra), nos volvemos a preguntar: ¿cuándo serán estos barcos demasiado grandes?
  • Y si las razones de seguridad esgrimidas en el artículo anterior no son suficientes para hacernos pensar en la bondad, o no, de los barcos gigantes, tal vez las económicas que desarrollan aquí sean más persuasivas
  • Construir un barco de fibra de vidrio debe hacerlo un astillero especializado. Navantia solo ha construido uno – del cual se hizo una serie de seis, y cuyo proyecto ya en 1999 era obsoleto. ¿Qué problema habría en que subcontratara la construcción de unos cazaminas a un astillero que realmente se dedique a este tipo de proyectos?
  • Y es que construir un barco sin tener claro el proyecto puede tener consecuencias catastróficas. Que pregunten en Mitsubishi Heavy Industries (Japón): en noviembre de 2011 firmó con AIDA Cruises un contrato para dos barcos de crucero; un año después del inicio del primero (el AIDAprima) ya se reportaron pérdidas de casi 600 millones de dólares; y ahora, cuando están a punto de entregarlo (con un año de retraso), han subido a 1.700 millones (y aún pueden subir más en el año que queda hasta la entrega del segundo, el AIDAmia). MHI solo había construido dos barcos de crucero similares antes, entregados en 2004
  • Algo de historia: en Holanda han sacado del agua los restos de un cog del s.XV (estos barcos se usaron sobre todo entre los s.XI y XIII, y fueron unos de los precursores de lo que serían las naos). El hallazgo se produjo durante unos trabajos de dragado del puerto de Kampen; el barco será restaurado y conservado en el museo Nieuw Land Heritage Centre de Lelystaf
  • Y terminamos con algo de humor negro (o no), un proyecto que lucha contra el proverbial carácter supersticioso del sector marítimo: una réplica casi total (mejorada de acuerdo con 100 años de evolución de las normativas de seguridad) del Titanic

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